¿Qué es un libro?
Un libro es una experiencia.
Un libro comienza con una idea.
Y termina con un lector.Julie Chen y Clifton Meador, How books work
(Borsuk, A. 2020)
La realidad que podemos observar en la actualidad respecto a los formatos y experiencias lectoras es versátil y diversa, por un lado, formas que se adaptan a los diferentes estilos narrativos y voces de autores, por otro lado, se abre una amplia posibilidad respecto a sus dimensiones y por ende sus lectores. Si bien los libros se continúan editando y publicando de manera tradicional, existe una constante necesidad e inquietud de abrir otras alternativas, sobre todo tecnológicas, respecto a la lectura.
Pero ¿Por qué buscar nuevas dimensiones respecto al libro? ¿Cómo nos relacionamos con los públicos lectores al momento de pensar el libro?
Desde este lugar podemos establecer una analogía respecto al objeto y espacio virtual asociado al libro y las plataformas, en donde un libro físico es un objeto tangible que mediante páginas de contenido alberga saberes asociados a distintas narrativas y/o disciplinas; el libro virtual por otro lado, desde la figura de la plataforma es un espacio que, mediante páginas virtuales o aplicaciones móviles de contenido, alberga también saberes asociados a distintas narrativas y disciplinas.
Toda esta posibilidad de nuevos lenguajes y maneras de enfrentarnos al ejercicio de la lectura, sin duda nos lleva a reflexionar respecto a la alfabetización digital asociada principalmente al manejo de tecnologías, para poder resolver que las audiencias asociadas a cada publicación lleguen efectivamente y habiten este lugar estos lenguajes y códigos desde el comportamiento de los usuarios como sucede con las categorías propuestas por White y Le Cornu (2011), los residentes y visitantes digitales, que más allá de trazar una brecha generacional, lo que los diferencia a ambos es la motivación personal respecto al uso de la tecnología. Residente aquel que vive a gusto en el ambiente digital y los visitantes quienes llegan solo por tareas específicas. ¿Cómo logramos cautivar y que la tecnología no se transforme en una barrera?

Es fundamental para esto definir y tener claridad de las audiencias respecto a sus posibilidades, hábitos, comportamientos con los lenguajes digitales. Pero también en pleno siglo XXI se hace fundamental el establecimiento de políticas públicas respecto a la enseñanza del uso de herramientas digitales, el manejo de distintas plataformas, la navegación y sobre todo la acción de generar contenidos en estos ambientes, los que en gran medida surgen desde la necesidad de inclusión respecto al acceso a la información.
Y es desde este lugar es que aparece con fuerza la comunicación digital transmedia, en donde la co-creación de contenido en esencia es una acción inclusiva, a partir de la cual se plantea distintas maneras de poder acceder y participar del entorno narrativo.
Se hace relevante dar cuenta del concepto de lectura Transmedia como una evolución o complejidad de la lectura digital inclusiva (Albarello, 2019), debido a que no estamos enfrentados necesariamente a una lectura exclusiva de textos, sino que también de imágenes, sonidos, videos e incluso desde distintos formatos de pantallas como pueden ser computadores o dispositivos móviles que en la actualidad cumple un rol protagónico como herramienta de visualización de contenidos y en donde los lectores tienen la posibilidad de ser prosumidores.
Un ejemplo de este tipo de proyectos es Vestigios, menores de 18 años víctimas de desaparición forzada que, bajo la dirección de Viviana Flores Marín, Manuel Vicuña y Carolina Zúñiga, logran crear un ecosistema narrativo virtual desde 3 dimensiones: material testimonial de video instalación inmersiva, un conjunto de perfiles biográficos representativos de los adolescentes víctimas de desaparición forzada y finalmente un cortometraje de animación, Cuaderno de Nombres, realizado por León & Cociña, que expande la noción de memorial a los 51 adolescentes detenidos desaparecidos y ejecutados políticos sin cuerpos encontrados. Este proyecto se publica el 2023 en conmemoración de los 50 años del golpe cívico-militar en Chile, desde un formato que tiene por objetivo ser un registro testimonial, pero también una experiencia lectora inclusiva y trascendente para nuestra sociedad.
Creo que los nuevos formatos de lectura digital, sea visual, sonora o sensorial, responden también a necesidades que como sociedad estamos en deuda para una real democratización en el acceso a contenidos, mediante un ejercicio inclusivo, pero también expansivo, convocando con esto además al público lector a involucrarse en historias como un lector activo, participativo, el protagonista perfecto de cada experiencia lectora.
Borsuk, A. (2020) El libro expandido. Variaciones, materialidad y experimentos. 1a Edición. Ediciones Ampersand.
White, D., Le Cornu, A. Visitors and Residents: A New Typology for Online Engagement. First Monday, vol. 16, no. 9, 5 Sept. 2011, https://firstmonday.org/article/view/3171/3049.
Albarello, F. (2019) Lectura transmedia. Leer, escribir, conversar en el ecosistema de pantallas. 1a Edición. Ediciones Ampersand.
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